La Iglesia Evangélica Cristo Vive tiene un gran recorrido lleno de generosa fidelidad de Dios. La mirada al pasado nos estimula a volvernos con ilusión hacia delante, por eso nos reafirmamos en obediencia al mandato divino al que hemos sido llamados en su palabra.

“Por eso, nosotros, teniendo a nuestro alrededor tantas personas que han demostrado su fe, dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante. Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de él procede nuestra fe y él es quien la perfecciona. Jesús soportó la cruz, sin hacer caso de lo vergonzoso de esa muerte, porque sabía que después del sufrimiento tendría gozo y alegría; y se sentó a la derecha del trono de Dios.” Hebreos 12: 1-2

1ª Etapa: MISIONES

Juan Gholdston.  Inicio de la iglesia 1965-1975.

En el año 1962 empezó a funcionar en Madrid el Hogar de Enseñanza Bíblica en el cual colaboraban  varios misioneros de la Misión Alianza Evangélica (TEAM).  Uno de estos misioneros, Juan Gholdston, en el 1964 empezó a tener unos estudios bíblicos en el local del Hogar, que fue creciendo en asistencia y evolucionando hasta llegar a ser reconocidos como Iglesia por el Ministerio de Justicia el 22 de octubre de 1968.  Anteriormente, habiendo solicitado su ingreso en la FIEIDE (Federación de Iglesias Evangélicas Independientes de España), fue aceptada como Iglesia miembro en la Asamblea General celebrada en octubre de 1967 en Tarragona.

A finales de los años 60, la congregación contaba con 20 familias y, a mediados de los años 70, tenía ya cien miembros bautizados. Hasta Junio de 1975, la Iglesia estuvo bajo el cuidado pastoral de D. Juan Gholdston.

En 1971 Juan y Bárbara se reunían en la llamaban La Casita, propiedad de TEAM, el terreno era grande y diáfano y Juan lo aprovecho para celebrar encuentros de jóvenes (conciertos, películas y música cristiana) ayudado por JCUM. “La Casita” se constituyó así en el centro de encuentro de los jóvenes que asistían a la iglesia y punto de testimonio para los jóvenes del barrio organizándose diversos tipos de actividades.

Este grupo de jóvenes dirigidos por Juan Gholdston, Ángel Sierra y Ramón Bowman, comenzaron a desarrollar una intensa y constante actividad evangelística distribuyendo folletos, evangelios de San Juan y compartiendo su testimonio personal en el barrio de Canillejas y otros barrios cercanos de Madrid, añadiéndose  a la iglesia cada vez más jóvenes cautivados por el amor de Jesús.

En 1971 la iglesia inaugura su primer punto de misión: Alcobendas. Al frente de este punto de misión la iglesia pone David Esaú y posteriormente a Ramón Bowman. Varios jóvenes de la iglesia de Canillejas estuvieron colaborando intensamente en este proyecto.

2ª Etapa: NACIONALIZACIÓN

Roque Sánchez. Consolidación de la iglesia 1975-1988.

La iglesia de Canillejas crecía cada vez más y se consolidaba, pero el llamamiento de Juan Gholdston era el de fundar nuevas iglesias, y así se pensó en buscar un Pastor nacional. Y en este proceso de búsqueda llega a la iglesia D. Roque Sánchez de la Torre, que era pastor de la iglesia de Úbeda, Jaén. En una reunión extraordinaria celebrada el 20 de abril de 1975 es aceptado como Pastor de la Iglesia por unanimidad. La iglesia hizo, un acto de reconocimiento a la labor de Juan y Bárbara Gholdston,  por su trabajo, sacrificio y testimonio en los siete años que estuvieron al cuidado de la iglesia.

La iglesia iba creciendo cada día más y las múltiples actividades ponían en evidencia que esa sala de la C/ Talía 20 se nos había quedado pequeña. Se pensó en el terreno de “La Casita”, y la misión TEAM accedió a vendérnoslo. Ni que decir tiene que a la ilusión de tener este terreno se sumó el miedo a este desafío económico tan grande. Aun así, como acto de fe, en 1981 la iglesia decide comprar el terreno de “la casita” a la misión TEAM con el propósito de construir un templo para la gloria de Dios.

El proyecto era muy grande y ambicioso para unas pocas familias (unas 20) de escasos recursos económicos. Es por esto que los hermanos, de todas las edades y sabiendo que El Señor iba delante y liderados por el pastor D. Roque Sánchez y su esposa Angelita, se comprometieron con sus ofrendas para que este milagro se produjera. La misión TEAM también hizo un préstamo a la iglesia, como ayuda a la construcción, proceso que tuvo lugar entre los años 1982-1984, hasta que el 19 de mayo de 1985 fue inaugurado oficialmente el nuevo templo por la gracia de Dios y para su gloria: lugar donde nos hemos congregado por 50 años. Con mucho más espacio se incrementaron las posibilidades ministeriales y así la iglesia fue creciendo cada vez más gracias al Señor y a la labor evangelística de los hermanos.

Es en esta etapa cuando se inician las actividades evangelísticas para niños en la inmediaciones del Colegio Extremadura (actualmente Colegio Alameda) en una sala llamada La Catedra. Y desde entonces se vienen realizando actividades en el colegio hasta el día de hoy. También en esta etapa se inicia una colaboración mayor con Misión Urbana, organización que se encargaba de impulsar la obra social en las iglesias. Es en 1985 cuando la iglesia designa a Luis Corpas y José Luis Caldas como representantes ante esta entidad. Y así surge nuestra OBRA SOCIAL. Del mismo modo esta etapa ve como varios jóvenes de la iglesia, respondiendo al llamado, estudiaron y se graduaron en el IBSTE: José Pablo Sánchez y Jane Blake, Ted Blake y Angelita Cordero, Joaquín García y Ana Gibello, e igualmente de la iglesia de Alcobendas: Miguel Sánchez y Mari Carmen Arroyo.

El trabajo pastoral era cada vez mayor y es por esto que en 1986 la iglesia plantea la necesidad del nombramiento de un co-pastor que pudiera ayudar en el ministerio a D. Roque Sánchez y se designa a su hijo José Pablo Sánchez, cargo que desarrolló hasta la jubilación de su padre en 1988.

3ª Etapa: MULTIPLICACIÓN

El 11 de septiembre de 1988, José Pablo Sánchez es propuesto como pastor, y  tras dos años de dedicación plena es ratificado en asamblea y se hace cargo de la iglesia. Le acompañan su esposa Jane Blake y sus hijas. Se abre una etapa para la iglesia que da continuidad a la de su padre, D. Roque      Sánchez, imprimiendo un carácter más joven y contemporáneo, permitiendo una adaptación litúrgica más cercana a la realidad de su tiempo, algo que sin lugar a dudas contribuyó positivamente en el crecimiento de toda la congregación.

Su apuesta constante por establecer la Biblia como el centro de la vida de la comunidad, forjó el carácter evangélico y misionero que aun hoy conserva la iglesia Cristo Vive.

Con el comienzo del pastorado de José Pablo, se inicia un proceso para renovar los estatutos de la iglesia, en los que se define con más precisión la confesionalidad Evangélica, creencias, fundamentos y objetivos de la iglesia, para adaptarlos a su tiempo, y que se conservan vigentes a día de hoy.

José Pablo Sánchez promueve el nombramiento de un consejo de ancianos que le ayuden en la labor pastoral, y habiendo recibido el voto unánime de la congregación,  este primer consejo se forma con: Manuel Mera, Mariano Blázquez, Ángel Corros y Miguel Angel Oyarbide.

La congregación crecía en membresía y en organización, y su visión misionera puso sus ojos y corazón en el pueblo de San Fernando de Henares donde residían varias familias de la Iglesia. Es entonces cuando se crean grupos de oración allí para buscar la voluntad de Dios sobre aquel lugar.

En 1989 el misionero Carlos Aulie presenta a la iglesia el proyecto de abrir un punto de misión en este lugar, y siendo estudiado por el consejo, la asamblea aprueba la puesta en marcha del mismo como respuesta a sus oraciones.

Es en febrero de 1992, tras varios años de oración en las casas tanto de la familia Corros como Oyarbide, de mucho trabajo y dedicación, cuando Carlos Aulie, Ángel Corros, Miguel Angel Oyarbide, Mariano Blázquez, Miguel Baker y Ana Wambach, y sus familias, se hacen cargo de fomentar una serie de actividades que fortalecen e impulsan la labor evangelista en San Fernando de Henares, en las que destacan, Reuniones en hogar, Actividades con jóvenes, Excursiones, Reuniones de mujeres, cabalgata de Reyes y la Mesa de Libros en el mercadillo.

En enero de 1996 fue adquirido el local donde se reúne hoy en día la congregación de San Fernando, haciendo realidad un proyecto que se gestó y maduró durante siete largos y apasionantes años de trabajo. Desde este momento la iglesia de Canillejas queda constituida en dos congregaciones.

En el año 2000, se formaliza la marcha de los misioneros Carlos Aulie y Miguel Baker que cesan su trabajo y dedicación en San Fernando para continuarlo en Guadalajara y se abre la necesidad de un pastor dedicado en San Fernando de Henares. Tras meses de oración, Ángel Corros es nombrado pastor de la Congregación en San Fernando de manera interina por dos años, dando continuidad a la labor que junto con Miguel Ángel Oyarbide venían desarrollando durante años anteriores; le acompaña su esposa Manoli y sus hijos, David, Ángel y Ana.

En enero de 1997,  la Iglesia decidió un cambio de nombre, pasando a denominarse por aprobación de la congregación en Asamblea General, a partir de 1997, “Iglesia Evangélica Cristo Vive”, registrándola así en el Ministerio de Justicia el 7 de mayo de 1997.

La proyección misionera de la iglesia contempla nuevos objetivos, y el consejo de ancianos estructura un ministerio misionero formado por Gastón Frete, Alicia Pérez, José Luis Caldas y Magda Vacas. Desde este momento se abre una relación misionera con Malabo en Guinea Ecuatorial, ayudando a la compra de un terreno allí para edificar un colegio que el Pastor Juan Sima y su esposa Mónica se encargarían de gestionar.

Esta ayuda prosiguió y se añadieron nuevos proyectos como en Turquía con la familia Madrigal, en Guatemala con el colegio Juan Wesley, en la franja de Gaza con Miguel Zugger, o en Rumania con la familia Gross. Es en este contexto donde el grupo de Jóvenes realiza dos viajes misioneros a Rumanía y Marruecos durante el liderazgo de Julio César y Marie France, que con su visión supieron contagiar al grupo y a otros colaboradores de la iglesia; sin duda, estos dos viajes marcaron las vidas de aquellos jóvenes

Con el propósito de afianzar los lazos fraternales en la congregación y crecer en unidad, José Pablo promueve la creación de células o grupos de hogar, que estimulan a la oración y estudio en pequeños grupos, en hogares de diferentes familias que abren sus puertas y que hoy en día siguen creciendo y ayudan a los miembros de la iglesia a formar una gran familia.

Hay que destacar en esta etapa, que José Pablo viaja a EEUU a cursar durante un año un Master en evangelización, y su ausencia queda cubierta por Mariano Blázquez en carácter de pastor interino, reconocido plenamente con el consejo de ancianos y la congregación. Cuenta con la ayuda del resto del consejo de ancianos y de la misionera Debbie Laws, quien realiza una preciosa labor con los jóvenes.

El siglo XXI ha comenzado y la iglesia se prepara para nuevos retos y desafíos de un nuevo tiempo, queremos ofrecer una iglesia capaz de ser sal y luz, que escuche la voz del Señor y ande en su voluntad. Por ello se diseña el lema que hoy en día seguimos manteniendo y promulgando.

Queremos ser una iglesia abierta a todos, fuerte en dios, dinámica para servir, alegre para amar.

4ª Etapa: IDENTIDAD

Después de 14 años de servicio el pastor José Pablo Sánchez comunica su renuncia puesto que trabajará a tiempo completo en  la organización evangélica sin ánimo de lucro Decisión. Así es que en junio del 2003 Emmanuel Buch asume el pastorado de la Iglesia Cristo Vive.

En los primeros años de pastorado Emmanuel aplicó la visión de la iglesia desarrollando proyectos muy potentes como la creación de la Asociación Club Metas, siendo un apoyo para la integración y socialización de los niños. Se prestó especial atención al programa de Buscadores, dedicado a los niños de 2  a 12 años, para ofrecerles formación bíblica mediante alabanza, juegos y actividades. Todo fue posible con el apoyo incondicional y excelente de miembros de la iglesia.

Desde principios del siglo XXI, el crecimiento continuado de la comunidad confirmó la necesidad de traslado a otro lugar. En 2009, surgió la posibilidad de cesión de un terreno municipal. Tras la presentación de un proyecto arquitectónico se comenzó la construcción en el año 2016. Esta construcción ha sido posible gracias al patrimonio preexistente, el esfuerzo de miembros, congregantes y múltiples donantes nacionales e internacionales de diversa índole, conocedores de la labor espiritual, cultural, educativa y de integración social que la entidad lleva desarrollando desde su comienzo.

Emmanuel junto con su mujer Ofelia y sus dos hijos Esteban e Ismael, han acompañado, alentado y guiado a la congregación Cristo Vive en la vocación de servicio a la comunidad. Con esfuerzo seguimos intentando conocer las necesidades principales del entorno y valorar la capacidad en recursos humanos y económicos así como las herramientas de las que disponemos para ponerlas al servicio de nuestros conciudadanos.

El diseño y estructura del nuevo templo ha sido todo un reto de fe y constancia a cada paso que se daba, se ha conseguido que responda, en parte, a este mismo interés de servicio. Tanto la planta baja como el primer sótano se han dotado de aulas y salas multiusos donde se celebrarán reuniones y actividades culturales, educativas y de integración social desarrolladas por la propia entidad o en cesión a otras entidades. El auditorio, destinado a las actividades de culto, está situado en la primera planta, por lo que está independizado del paso por el resto del edificio.

El futuro siempre es algo incierto pero sería arriesgado no valorar el camino andado. En palabras de nuestro querido hermano Manuel Mera: “Cómo en los años 1979-1980 se compró el terreno en el que se edificó el templo actual y se inauguró en 1985. Cómo en el año 1996 se compró el local de San Fernando. Y cómo hasta ahora el Señor nos ha sostenido” podemos soñar con un futuro en el que la Iglesia crezca, no solo en asistentes, sino que se multipliquen los discípulos que asuman el riesgo de trabajar codo con codo, de levantar al desanimado y de cargar al herido, teniendo conciencia y certeza de que nuestra debilidad personal y colectiva será suplida por la benignidad de la acción maravillosa de Dios. Si nuestros niños, adolescentes y jóvenes deben aprender algo es esto: Dios es fiel. Seamos la plataforma de lanzamiento para que se sigan levantando discípulos arriesgados entre nuestros jóvenes; démosles las herramientas para avanzar hacia el futuro con la confianza de que Dios permanece a nuestro lado; seamos ejemplo para que ellos vean y hagan conforme a la voluntad de Dios para ellos y para nuestra Iglesia. Ellos son abiertos a todos, fuertes en Dios, dinámicos para servir y alegres para amar porque ellos, nuestros niños, adolescentes y jóvenes, son la Iglesia Cristo Vive.