Responsable Ministerio Misiones

 

 

 

 

 

Marisa Giménez Corchón    

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Viaje Misionero a India

El programa: Salimos de Madrid el jueves por la noche y volamos hacia Dubai. Llegamos allí por la mañana y, por tener una conexión de 8 horas, tuvimos la oportunidad de conocer la ciudad y ver la riqueza que el petróleo trae aquel lugar. Después tomamos un vuelo hacia Delhi, llegando por la noche. Dormimos en un hotel y el día siguiente salimos pronto por la mañana para conocer la ciudad. Allí experimentamos la comida picante, el trafico caótico y la gran necesidad que tiene aquel país. Por la tarde tomamos el autobús para Manali, nuestra ciudad destino.

 

Fueron 18 horas de viaje en medio a montañas, atascos y mucha lluvia. Finalmente llegamos en Manali, un lugar precioso a las faldas del Himalaya, cubierto por la nieve. Allí nos esperaba nuestros anfitriones, los misioneros Marcelo y Vicky que desarrollan una labor en aquel lugar. Nos llevaron al lugar que estaríamos hospedados y por la tarde salimos para tener un tiempo de comunión con los misioneros allí.El lunes empezamos a trabajar y por toda la semana hemos estado haciendo diferentes trabajos. Pintamos dos iglesias, limpiamos un local donde están haciendo un restaurante, visitamos y jugamos con las niñas del orfanato, hicimos un campamento de dos días con los niños del barrio y vinieron mas de 50 para la programación, visitamos la base de JCUM y compartimos con ellos y nuestro pastor ha dado varios seminarios para líderes y predicó en la iglesia. Cada día teníamos nuestros tiempos devocionales donde dedicábamos 1 hora para alabar al Señor, orar y recibir una palabra de animo. 

El viaje misionero a India fue de mucha bendición. No lo digo por quedar bien, sino que por lo que he visto y vivido con los demás hermanos que pudimos compartir este tiempo juntos.

Bendición para la Iglesia: Muchos fueron los hermanos que han participado en este viaje. Algunos han colaborado financieramente aportando sus donativos, otros han orado antes y durante el viaje para que el Señor proveyera y guardase el equipo y también hubieron los que siempre estaban animando y trayendo una palabra de aliento. Una buena parte de nuestra comunidad, ha conocido más sobre las misiones y sobre las necesidades que tienen otros países y se han abierto, de una o de otra manera, a ser parte de lo que Dios esta haciendo en el mundo.

Bendición para los hermanos que fueron: Uno de los miembros de nuestro equipo dijo: "Hoy puedo decir que este viaje significó un antes y un después en mi vida". Otros hermanos fueron muy impactado con la labor misionera que se esta desarrollando allí y por eso, han expresado su admiración y respeto por la dedicación de los misioneros en aquella zona del mundo. Las niñas del hogar que visitamos impactaron los corazones de algunos miembros que vieron como Dios pudo restaurar y rescatar vidas que antes estaban destrozadas y traerlas esperanza.

Bendición para el campo misionero: Shanta, un misionero Nepali que trabaja en el hogar de niás dijo que la visita del equipo fue de inspiración para ellos. Marcelo y Vivky han agradecido mucho la inversión del equipo en animarles y respaldarles en la labor que hacen. Las dos iglesias que pintamos han expresado su gratitud diciendo que no solo la pintura les   bendecido, sino que el hecho de que hermanos de tan lejos, habían venido para invertir en sus pequeñas congregaciones.

Testimonios de los que viajaron: "Diría que al principio no tenía ningún interés por este viaje, pero doy gracias a Dios porque en el último momento sintiera la necesidad de decir que sí. He aprendido que hay otros mundos diferentes al mío y personas que carecen de todo, que agradecen de tu cariño sobre todo los niños. Me ha hecho más sensible y ahora puedo pensar que no necesitamos tanto para subsistir, y doy gracias a Dios por haber nacido en este país".

"Dios me ha enseñado a vivir de cerca la actividad misionera de otros hermanos y aprender de su experiencia para fortalecer nuestra fe y que Dios nos necesita a todos independientemente de la actividad que realizemos en nuestro vida cotidiana, viviendo una vida misionera con las personas que nos rodea. Que Dios nos ha puesto en el lugar que estamos para llevar su palabra. 

"He aprendido la valentia y la entrega de nuestro hermanos por llevar la palabra de Dios, arriegandose por amor a Dios y que es un gran ejemplo para nuestras vidas."

"Recomendaría el viaje a muchos, porque este viaje me aporto mucho y porque Dios pide que salgamos y hablemos a los demas de El, que tengamos comunión con los hermanos y que seamos un mismo cuerpo con un mismo sentir."

Fernando Dantas

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